no sé porqué pretendo tener las cosas claras a los veinticinco. si este no es el momento de experimentar y hacerme mierda, ¿cuándo?
hoy me invitaste a ver una película y te dije que no. ya sabés: la parte esa de que no sos libre y yo que no quiero sentir la culpa del potencial dolor de alguien. la parte de que tengo miedo de no poder manejar esto y terminar con el corazón roto. de nuevo. la parte de que me gustaría que esto que nos pasa pudiera ser llamado libremente "esto que nos pasa" y que no nos diera miedo que crezca y nos llene.
porque me da miedo quererte. pero también me da miedo que me quieras. y me da miedo que nos queramos y otra vez no nos animemos. como hace (casi) diez años. me da miedo pensar solamente en este instante, haciendo como que no sabemos que los destinos son pasajeros. o teniéndolo presente y sabiendo que no tenemos idea adónde podemos llegar, si es que nos lo vamos a permitir.
a mis veinticinco ya casi no creo en las casualidades. y me gusta pensar que las cosas pasan por algo. en lo que no confío es en nuestras decisiones, en los límites que nos pongamos, en los miedos que arrastramos y los compromisos que asumimos eternos. (en este momento me llega un mensaje tuyo y es como un guiño de los cielos).
ojalá mañana me olvide de lo que me enseñaron, de la moral y los prejuicios, de todos los que no son nosotros. ojalá mañana piense solamente en el instante y se me borre el miedo al dolor, ojalá recuerde que a veces las cosas lindas bien lo valen. ojalá mañana me acuerde que puedo con esto y puedo con más, y puedo con que me rompas el corazón y con las promesas que no me podés hacer. porque cuando no pienso en lo que fue o lo que será, cuando estoy con vos, me doy cuenta que pocas cosas se comparan a acariciarte el pelo mientras dormís en mi falda.
“The world is indeed full of peril and in it there are many dark places.
But still there is much that is fair. And though in all lands, love is now
mingled with grief, it still grows, perhaps, the greater.”
viernes, 12 de febrero de 2016
sábado, 6 de febrero de 2016
timing is a bitch
las declaraciones de amor post mortem son más fáciles.
las consecuencias son impredecibles.
quizás ni siquiera se había muerto.
domingo, 31 de enero de 2016
jueves, 28 de enero de 2016
estrategias
podría escribirte una carta y dejártela antes de irme. podría darte un abrazo fuerte y contarte en el oído. podría tomar alcohol por una vez en la vida y mandarme cualquiera.
pero me da un miedo tan tan grande perderte que no creo que me anime.
sábado, 26 de diciembre de 2015
we made it
estamos en condiciones de declarar que sobreviví. sobreviví a la navidad, a mi imaginación, a mi propio boicot. si no pensara tanto seguramente sería feliz del todo. si no recordara, si no añorara, si no imaginara lo que podría ser y lo que puede estar pasando ahora mismo sin mi.
si simplemente me concentro en estar donde estoy, en estar presente, acá, con la familia que me rodea, tratando de no pelear y no discutir y acordarme que algún día quizás extrañe estos momentos, el tiempo pasa sin que me dé cuenta y de repente me encuentro con que sobreviví, no flaqueé, no mandé ningún mensaje ni necesité que llegara uno para estar bien. y no es poco.
mención aparte merecen mis amigos: ese grupo que siempre te rescata de las malas y te salva cuando la noche se va convirtiendo en un domingo interminable. esos que pueden transformar la búsqueda de un mcdonald's abierto en una misión de aventureros en busca de alimento escapando de los zombis. esos que se sientan alrededor de una mesa y solo se siente la alegría de tenernos. esos con los que el lugar más lindo del universo se vuelve aun más lindo, y el viento y el olor del mar llenan los pulmones pero también el alma. esos que hoy me sacaron del vacío para llenarme con su amor.
hoy entendí que la navidad es para pasarla con la familia: la real y la elegida. para recordar con cariño y sin rencor, pero sin necesidad de empañar el presente con el pasado. para dejarle saber a esa gente que tanto te dio que vos también estás ahi para ellos. para respirar profundo y dejar pasar. para respirar profundo y saber que estás donde tenés que estar.
feliz navidad
si simplemente me concentro en estar donde estoy, en estar presente, acá, con la familia que me rodea, tratando de no pelear y no discutir y acordarme que algún día quizás extrañe estos momentos, el tiempo pasa sin que me dé cuenta y de repente me encuentro con que sobreviví, no flaqueé, no mandé ningún mensaje ni necesité que llegara uno para estar bien. y no es poco.
mención aparte merecen mis amigos: ese grupo que siempre te rescata de las malas y te salva cuando la noche se va convirtiendo en un domingo interminable. esos que pueden transformar la búsqueda de un mcdonald's abierto en una misión de aventureros en busca de alimento escapando de los zombis. esos que se sientan alrededor de una mesa y solo se siente la alegría de tenernos. esos con los que el lugar más lindo del universo se vuelve aun más lindo, y el viento y el olor del mar llenan los pulmones pero también el alma. esos que hoy me sacaron del vacío para llenarme con su amor.
hoy entendí que la navidad es para pasarla con la familia: la real y la elegida. para recordar con cariño y sin rencor, pero sin necesidad de empañar el presente con el pasado. para dejarle saber a esa gente que tanto te dio que vos también estás ahi para ellos. para respirar profundo y dejar pasar. para respirar profundo y saber que estás donde tenés que estar.
feliz navidad
jueves, 24 de diciembre de 2015
grande
tengo muchísimas palabras para vos. sobre vos.
pero creo que basta con decir que mi vida hubiera sido muy diferente si no te hubiera tenido como vecino-amigo-hermano-amor desde los tres años.
todo lo que me enseñaste, la música, la vida, las madrugadas de charlas, las coincidencias, los recitales, los programas de radio, los modismos. esa vez que me subiste a tus hombros mientras ambos cantábamos que paloma no se preocupara. los panchos en la estación de río branco antes de volver. más recientemente cuando te vi moverte para ocultar de mi vista algo que me podría poner mal. las cosas que intuyo que hacés para cuidarme. la confianza, las confesiones, los abrazos, los alientos, los piques. las cocoas. la carencia de televisión por cable. los tiempos en que no nos vimos, las veces que nos alejamos. y sin embargo sé que estás ahi, cuando te necesite.
hoy me alegro por vos, por lo que le metiste, por el esfuerzo, por lo que cuesta hacer las cosas cuando todo es cuesta arriba.
hoy me alegro por vos, pero sobre todo me alegro por mi: por haberte conocido.
pero creo que basta con decir que mi vida hubiera sido muy diferente si no te hubiera tenido como vecino-amigo-hermano-amor desde los tres años.
todo lo que me enseñaste, la música, la vida, las madrugadas de charlas, las coincidencias, los recitales, los programas de radio, los modismos. esa vez que me subiste a tus hombros mientras ambos cantábamos que paloma no se preocupara. los panchos en la estación de río branco antes de volver. más recientemente cuando te vi moverte para ocultar de mi vista algo que me podría poner mal. las cosas que intuyo que hacés para cuidarme. la confianza, las confesiones, los abrazos, los alientos, los piques. las cocoas. la carencia de televisión por cable. los tiempos en que no nos vimos, las veces que nos alejamos. y sin embargo sé que estás ahi, cuando te necesite.
hoy me alegro por vos, por lo que le metiste, por el esfuerzo, por lo que cuesta hacer las cosas cuando todo es cuesta arriba.
hoy me alegro por vos, pero sobre todo me alegro por mi: por haberte conocido.
sábado, 19 de diciembre de 2015
recibir
sospecho que un amigo me cuida de situaciones que me podrían poner mal. veo cómo se mueve, los gestos, lo que trata de ocultar. no puedo más que emocionarme y largarme a llorar, nunca esperé tanto amor.
alguien que apenas me conoce me pregunta si estoy bien en una de esas situaciones en las que podría estar pasándolo mal. y de vuelta pienso que no creo merecer tanto amor en formas tan diversas.
alguien me tranquiliza con sus palabras y sus historias. me hubiera gustado conocerlo antes pero, al mismo tiempo, pienso que quizás su momento era este y que de otra manera no hubiera surtido el mismo efecto en mi -ser esta especie de gurú tranquilizador al que recurrir-. y de nuevo pienso que estoy recibiendo mucho amor. y mucha paz. y más no puedo pedir.
alguien que apenas me conoce me pregunta si estoy bien en una de esas situaciones en las que podría estar pasándolo mal. y de vuelta pienso que no creo merecer tanto amor en formas tan diversas.
alguien me tranquiliza con sus palabras y sus historias. me hubiera gustado conocerlo antes pero, al mismo tiempo, pienso que quizás su momento era este y que de otra manera no hubiera surtido el mismo efecto en mi -ser esta especie de gurú tranquilizador al que recurrir-. y de nuevo pienso que estoy recibiendo mucho amor. y mucha paz. y más no puedo pedir.
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