Siempre es hoy
Ya es parte de mi ser
“The world is indeed full of peril and in it there are many dark places.
But still there is much that is fair. And though in all lands, love is now
mingled with grief, it still grows, perhaps, the greater.”
lunes, 20 de febrero de 2017
cuando empecé este blog le puse el nombre de una canción de Gustavo y el primer post fue sobre él. en ese momento había logrado despegarlo de vos y no dolía.
quién hubiera dicho, no? que tantos años después nos pasara esto que nos pasó y que este blog sea el destinatario de todas las letras que en realidad te hablan a vos.
sábado, 18 de febrero de 2017
hoy puedo decir que entiendo a mi ex. con vos me resultaba dificilísimo hablar. no porque no quisiera contarte cosas -de hecho me quedaron muchas en el tintero- pero por alguna extraña razón enmudecía en tu presencia. no sé si es que me gustaba tanto escucharte hablar de cualquier cosa que no osaba quebrar ese momento. o que siempre me sentí tan chiquita, tan poco merecedora, tan propensa a meter la pata que no quería hablar para no equivocarme. siempre quería usar la palabra correcta. siempre me quedaba corta ante tus besos.
así que hoy entiendo aquellos silencios. al final me diste mucho más de lo que esperaba.
jueves, 16 de febrero de 2017
miércoles, 15 de febrero de 2017
hace tiempo quiero tatuármelo. lo decidí hace días. me mandaste una foto de aquel libro que decía Hoy es siempre. pensé en no tatuarme por ahora. te lo conté. fuiste el único que dijo que no me tatúe. te dije que no quería llevar un tatuaje que me hiciera acordar a vos.
escuché a gustavo y no lloré. siento que pasé la prueba. aun quiero tatuarme. aunque me haga acordar a vos (si solo tengo buenos recuerdos). sobre todo quiero acordarme de este momento. quiero acordarme de cuando hice lo que quise y no me importó nadie más. que el mundo no se terminó. nadie murió. el mundo sigue girando y vos allá y yo acá pero ahora al menos conocemos nuestros besos.
termino este post y armo el mail a la tatuadora. siempre es hoy.
viernes, 3 de febrero de 2017
me quedé pensando que un día hablamos de tener una máquina del tiempo y yo, muy segura, te dije que iría a ver a los Stones cuando eran jóvenes. hoy lo reveo y en realidad me iría a ver a Gustavo, en ese último show que dio acá, al que no pude ir. es una de las pocas cosas de las que me arrepiento. y aunque que vos me hayas llamado para que escuchara Lago en el cielo me regocija un poco, más sabiendo ahora lo que fue para Gustavo mismo esa canción, cambiaría todo por verlo en vivo. todos los años de felicidad posteriores, lejos de vos, toda la vida y las experiencias por ese minuto ahí. si consigo una máquina del tiempo, no te salvás.
qué salado ser Gustavo. qué salado todo lo que nos dejó.
jueves, 2 de febrero de 2017
me pedí una semana en el trabajo para estudiar para un examen que, para muchos, puede ser de los más difíciles de la carrera.
estoy asustadísima. y regalada.
no logro concentrar esfuerzos en pos de una meta. no logro sentarme y terminar ejercicios o leer teórico sin pararme a ver si llueve (llueve).
lo más extraño de todo es constatar que la extrañeza y desapego se sienten menos fuera del laburo. no logro descifrar si es que en casa me siento en casa o si lo diferente de lo cotidiano me hace sentir en un lugar nuevo, distinto, al que hay que adaptarse. como cuando viajo.
miércoles, 1 de febrero de 2017
hace días que gran parte de la generación está compartiendo fotos del viaje. intuyo que todos, más o menos, nos encontramos en el mismo momento de extrañeza (o extrañamiento?). porque al final parece que nada de lo que pasa es único e irrepetible. al final seguimos siendo un colectivo que, con sus diferencias, atraviesa lo mismo. no puede ser casualidad que tantos repasemos nuestras fotos justo ahora. algunos publican varias (muchas), otros tiramos por ahí alguna puntita de algo que vimos, otros pueblan muros con sus caras en lugares. todos re-vemos, recordamos, revivimos.
es raro, pero uno puede aventurarse a sentirse menos solo.