tengo tanto miedo. tanto. y mirá que sé que puedo sobrevivir al corazón roto y a la desilusión. sé que puedo vivir sin vos como lo hice por veintisiete (!) años. tengo miedo y un día me preguntaste y te dije que no, pero en realidad sí. pila. tengo miedo porque te miro y me sonrío sola. y cuando te veo dormir me entra como una paz que no sé de dónde sale. tengo miedo porque cuando estoy triste o estresada te quiero a vos al lado mío, y yo no te quiero cargar eso. no quiero cargarte mis inseguridades y mi falta de amor propio. no quiero que veas mis fallas, mi falta de hábitos alimenticios saludables, las cagadas que me mando en el laburo, lo regalada que voy a los parciales de facultad. no quiero que pienses que hago todo bien pero tampoco que veas que hago tantas cosas mal. quiero ser mejor para vos, por vos. y por mí también. quiero que podamos comer algo que yo prepare pero me tengo tan poca fe que pienso que seguro prendo fuego la casa antes de hacer algo que vos merezcas. y te pediría ayuda pero acá la grande soy yo, vos no tendrías que venir a enseñarme cosas. así que me quedo en el miedo, la inseguridad y pedidos ya cuando en realidad querría poder darte algo hecho con mis manos. y este miedo me invade y me paraliza y me da ganas de llorar. entonces te mando algo tierno de la nada porque las cosas tiernas en persona no me salen. y ahí somos tan distintos que hasta pienso que lo tierno te descoloca y que no te gusta a pesar de que me digas específicamente que sí. porque yo no puedo creer que vos quieras estar conmigo, que fallo tanto y tan seguido. así que estas palabras son para vos: me gustás pila. tengo miedo.