“The world is indeed full of peril and in it there are many dark places.
But still there is much that is fair. And though in all lands, love is now
mingled with grief, it still grows, perhaps, the greater.”

martes, 13 de agosto de 2024

parece imposible pero no. después de todos estos años, de alguna manera, para mí seguís siendo vos. 

lunes, 12 de agosto de 2024

Imagino incontables escenarios. En todos termino besándote 

 pienso tanto en vos que es como si estuvieras acá, como si compartiéramos algo además de un pasado remoto, lejano. y es que en su momento fue más que un presente que hoy recuerdo. en su momento fue todo, fue creer en un dios que te había hecho para mí, que nos había hecho a los dos para que encontremos al otro. después de vos me costó mucho más creer en un dios así. busco explicaciones en astros, en señales, en cartas. busco algo que me tranquilice, que me guíe, que me diga si realmente tengo que seguir poniendo todo este amor en vos, que ya no sos el vos que yo conocí sino uno nuevo que igual me cae bien y quiero conocer más. 

hace meses, cuando te escribí, pensé: si yo igual no pierdo nada, si ya no tengo nada de su parte, si ya no es parte de mi vida, si me dice que no me dará tristeza pero no *pierdo* nada más de lo que ya perdí hace años. pasaron muchos meses y si bien no perdí, ni gané, no sé si seguir pensándote es conveniente. 

te quise soltar, eh. muchas veces. con más o menos ganas o esfuerzo. un día esperé, deseé, intenté cruzarte de mil formas. no pasó. me entregué al universo decidida a soltarte, a arrancar esto que sigo sintiendo por vos. oré. y en un lugar improbable, mientras yo miraba por la ventanilla, te vi. te vi a vos y lo de alrededor se borró, como se borró el mundo cuando nos besamos por primera vez. y desde ese momento no sé qué hacer. otra vez volví a decidir olvidarte, la pasé tan mal. pero que vengan nuevos con errores nuevos, dije. y al otro día apareciste en mis mensajes. 

es esporádico, no es algo con lo que pueda contar. no sé si vas a aparecer o me vas a ignorar. y eso es lo que me hace decidir alejarme. porque yo quiero, necesito, merezco algo en lo que pueda confiar. porque estoy harta, cansada, aburrida de querer a gente que no me da seguridad. porque hace seis meses, cuando me decidí a escribirte, no esperé jamás estar así tanto tiempo después. esperaba amor a ¿primera? vista o que quedara ahi, no volver a hablar. este intermedio me va a matar. 

te escribo acá porque no puedo, no quiero, no debo, decirte nada de esto. te escribo acá esperando que de algún modo algo te llegue, te toque, y te traiga hacia mí de nuevo.

viernes, 5 de enero de 2024

El amor que te tengo es atemporal. Vos ya no sos vos y yo ya no soy yo, pero el sentimiento persiste. No lo puedo explicar. Trato de racionalizar, de decirme que no es posible, pero mi pecho dice lo contrario.

Me voy a contentar de acá al fin de los días con saber que nos tuvimos y que aún, de algún modo, nos tenemos. Que yo siempre voy a poder recurrir a vos y vos siempre vas a poder recurrir a mí. Como Joel y Midge. Siempre vas a estar en mí, siempre te voy a amar, no rompí nuestras promesas. 

jueves, 14 de diciembre de 2023

Si me quedara suerte la gastaría contigo, canta eté. Y yo pienso que la gastaría con vos. 


Lo que daría por volver a vivir ese amor que nos tuvimos y no perdernos esta vez. Tus ojos me siguen pareciendo el mejor lugar. 

domingo, 10 de diciembre de 2023

te adoro. adoro la idea que me hice de vos. adoro lo que me imagino que no cambiaste y lo que me imagino que sí. adoro pensar en volver a estar juntos. adoro pensarte todo el tiempo, todos los días. está todo basado en fantasías pero también en una única y fuerte verdad: me amaste como era sin pedirme nada más, y ese fue el mejor regalo que pudiste darme jamás. te adoro a la distancia, a destiempo, a través de todas mis eras. te llevo conmigo en cada primavera. 

domingo, 19 de noviembre de 2023

Te busqué casi sin buscarte. Me mandé porque le pedí una señal al universo de que tenía que mandarte ese mensaje y la señal llegó clara. Me dijiste que sí y nos vimos, a pesar del frío y la lluvia del último día de octubre. Charlamos por horas, sin ansiedades, sin miedo, sin aparentar. Estoy segura que te miré con ojos de amor todo el tiempo. Porque eso es lo que me pasa con vos, siempre: me despertás un amor y una ternura más allá del tiempo, una conexión que - para mí - no se rompe. Te pienso todos los días. Subo historias esperando tu reacción o comentario. No le doy "me gusta" a las de la cancha porque temo ser yeta. Me corrijo: temo que pienses que soy yeta. 
Yo te creí el amor de mi vida por muchos años. Un día decidí bajarte de ese lugar e intentar que otro lo pudiera ocupar. La verdad es que no volví a sentir por nadie lo que sentí por vos. Quizás hasta verte de nuevo, los dos solteros, casi diez años después de habernos separado. 
Quizás que seas el amor de mi vida es una decisión que aún no puedo tomar. Yo estoy un poco rota y por eso no me acerco tanto como quisiera. Temo equivocarme y arrastrarnos a los dos en el proceso. Pero no me faltan ganas de lanzarme y decirte de vernos una vez más. Quisiera abrazarte sin tanto abrigo de por medio, por más de medio segundo, mirarte a los ojitos una vez más y que se mueva con calma adentro lo que se tenga que mover. Lo mío contigo va más allá de lo físico, de la atracción. Es un amor que no puedo explicar, porque la verdad es que ya no nos conocemos, que los dos cambiamos, que no sé qué planes tenés y no sé ni cuáles son los míos. Y sin embargo verte tiene siempre eso de sentir que nadie nunca me va a conocer como vos, esas ganas de hablarte y escucharte todos los días, de mirarte embobada y admirarte en cada cosa que hagas, de acompañarte, darte la mano, estar ahí. 
Yo no sé si es amor pero se le parece mucho. Y no lo digo aún porque quiero cuidarte y cuidarme mientras termino de procesar todo lo que viví en este tiempo. 
No sé si es el destino. Pero qué casualidad hermosa estar los dos solos de nuevo al mismo tiempo.