Resolve de los Foo fighters me salvó la vida hace ya casi tres años.
hoy la escucho en una plaza en Viena y pocas cosas se parecen tanto a la felicidad.
sin música la vida es nada.
“The world is indeed full of peril and in it there are many dark places.
But still there is much that is fair. And though in all lands, love is now
mingled with grief, it still grows, perhaps, the greater.”
jueves, 29 de septiembre de 2016
martes, 27 de septiembre de 2016
domingo, 25 de septiembre de 2016
viernes, 16 de septiembre de 2016
ya no quiero pensar en vos. no quiero acordarme de tu nuca al oler tu perfume. no quiero cerrar los ojos y ver tu sonrisa. no quiero pensar en los años que me perdí. no quiero extrañar escribirte. no quiero escribirte y quedarme mirando la pantalla esperando una respuesta que quizás no llegue. no quiero salir con vos de forma no convencional. no quiero que me digas que estamos saliendo. no quiero que me digas que me estás esperando. no quiero esperar que me esperes. no quiero sonreír leyendo tus palabras. no quiero. pero también sí.
jueves, 8 de septiembre de 2016
sos así. como venís, te vas. desaparecés y a mi me queda el vacío otra vez. me decís cosas que me desarman y no sé si lo sabés o no, si sos consciente de que me movés los esquemas y el alma y le das vida a mis ilusiones románticas y pretensiones de conexiones cósmicas.
la cuestión es que estoy acá, en Rusia, del otro lado del mundo, chequeando a cada rato a ver si llega un mensaje, un mail, un guiño que me haga pensar que tanto no estás jugando conmigo. que no puedo ser tan pelotuda.
viernes, 2 de septiembre de 2016
a veces le cuento a la gente sobre vos y yo -sería excesivamente optimista hablar de nosotros-. les cuento de cuando éramos chicos, que nos escribíamos hasta caer dormidos, del mensaje de buenas noches. de cómo nos fuimos alejando casi sin quererlo. de la noche en que, mucho tiempo y vida después, nos dijimos lo que tendríamos que haber sabido hace años. del reencuentro. de cómo el tiempo entre vos y yo no existe y se detiene en el preciso instante en que nos volvemos a ver. de ese clic en el momento mismo de conocernos. de esa conexión que (siento que) tenemos.
hoy me decís que me estás esperando, aunque no sabés lo que eso significa. y yo no sé qué hacer con eso. te diría que vengas, que dejes todo, que no des explicaciones, que recorramos juntos el mundo y seamos niños de la mano. o que me esperes pero pienses bien para qué, si es que tiene sentido. o que qué estás esperando de mi al volver.
yo no quiero esperarte. no quiero esperarte porque no sé si vas a llegar y el corazón no me lo quiero romper más.
pero acá estoy, a miles de kilómetros de vos, tratando de descifrar qué nos depara el destino.