Fui. Compré el libro de Gustavo. Lo abro. El prólogo se llama Lago en el Cielo. Podría ser suficiente para concluir que estamos destinados a ser, pero no termina ahí. En las últimas líneas del prólogo explica que Lago en el cielo fue la última canción que Gustavo tocó, en esa gira que no pude ver en vivo, desde la que me llamaste para que escuchara, precisamente, esa canción. Dice también que ahí Gustavo volvió a sus orígenes y que es de las canciones más bellas y logradas que escribió.
Después de leerlo tuve que escucharla, aún sabiendo que solo iba a poder ver tu cara mientras lo hacía.
No hay canción en el mundo que nos retrate mejor.
Elegir una parte sola es muy difícil. Me quedo con esta que me da esperanza.
Vamos despacio para encontrarnos.
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