sos la vara con la que mido todas las relaciones. sos lo más fácil y simple y sencillo que me pasó en la vida (y ahora suena adiós y todo cierra) . hablar con vos siempre fue fácil, no hay vergüenza, no hay peros, no hay inhibición ni ofensas ni peligros. yo te confío a vos mi ser entero con sus inseguridades y prejuicios e incertidumbres, y te lo confío porque sé que no lo vas a romper, no te vas a reír, no me vas a juzgar (más allá de la ocasional lección de cómo vivir la vida). a pesar de los años lejos, los días lejos, los meses lejos: verte siempre es un viaje a casa. verte es descubrir al que eras bajo esa barba y esos lentes, e intuir que el que eras sigue ahi, aplastado por las convicciones de la vida diaria, por la vida, por lo que no queremos cuestionar, la fiesta interminable. estás ahi y a mi no me engañás.
sos la vara con la que mido todo y a la que nadie podrá superar, porque no llegamos a vivirnos tanto como para ver lo feo, lo difícil, lo sucio. pero qué placer haber coincidido, amigo. qué placer.
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