esta es una carta para vos. una más de las muchas que nunca te voy a entregar.
el fin de semana pasado vi séptimo día. lo más cerca que voy a estar de haber visto a gustavo, empatado con aquella llamada y lago en el cielo sonando.
yo no te puedo explicar lo curativo y movilizante de ese espectáculo. una canción atrás de otra hablando de vos, llenándome de paz y de alegría por haberte conocido.
hoy nuestra historia, si se le puede llamar así, llegó a un fin y tenemos un nuevo comienzo, todo un mundo de posibilidades inexploradas, solamente acotadas por nuestras decisiones y lo que nos vaya deparando el universo de ahora en más. si lloro es más de agradecimiento que de pena, porque haberte vuelto a ver y reconciliarme con el pasado es mucho más fuerte.
me marcaste de maneras que no podrías imaginar. desde música y lugares, a mirarte a los ojos, a escucharte, a verte reír. aprender a lidiar con lo inesperado, salirme de las reglas, tener algo que hoy es tan mío, mis secretos, y esa conexión interestelar que a veces temo sentir yo sola, pero de cuyos efectos vos también sos consciente. todas esas veces que creés que me ves y yo que te escribo al rato, y patti smith hablando de robert y yo pensando que no quiero perderme tus momentos, aunque tenga que verlos de lejos. el convencimiento de que quizás esto sea lo mejor, que terminamos con la idealización de lo trunco pero nos quedamos con lo tierno de haberlo sentido, de lo compartido, de lo que sabemos "nuestro".
el amor, querido. el amor. porque vos quizás no te imagines cómo se me infla el pecho cuando hablo de vos, cómo exhalo amor, y tanta paz. me reconforta saber que el amor se siente así y que existe y que cura, aunque no termine en un altar o con mañanas al lado tuyo. porque capaz este amor que no se materializa es más duradero, porque no se mancha con rutinas y cotidianidades, porque no te siento roncar ni tengo que esperar toda la noche que no vuelvas, ni lidiar con tu infinita fiesta. es un amor dosificado y es lo justo: nos tuvimos lo suficiente como para no quedarnos con las ganas y no cansarnos nunca.
y tengo a gustavo, que siempre habla de vos. y tengo a mi tatuaje, que habla de este momento en que viajé y no pensé tanto y sí sentí y aprendí a vivir día a día, sin ayer ni mañana, simplemente a ser feliz en el momento. teniendo a gustavo y su amor amarillo cuando no podía dormir, cuando había miedo. y en todo eso ayudaste vos, asi que un poco el tatuaje también es tuyo. porque siempre es hoy, y si te quiero, hoy, asi como te quiero, es como quererte siempre. gracias por tanto. que seas feliz, que eso también me hace feliz a mi.
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