el domingo me alcanzó otra vez. es como si todos los días fueran martes salvo los domingos, que son domingos acá y en todas partes.
entonces se me estruja la panza y lo que como se convierte en piedras y el cuerpo se me vuelve pesado. y tengo varias cosas por hacer que ni siquiera implican movimiento pero aún así no puedo. escribir, subir fotos, bañarme. todo pesa menos escribirte a vos.
pero claro, la diferencia horaria hace que el domingo dure doce horas más y que tu mail se haga esperar un tiempo que parece eterno. y acá, lejos, no puedo ni llorar para buscar consuelo.
así que me quedo en la cama de este hogar temporal, sabiendo que fuera de estas puertas hay un mundo por ver y que pisos más abajo hay personas por conocer, pero no pudiendo.
me doy este espacio para lagrimear y dejar que el domingo haga su duelo.
“The world is indeed full of peril and in it there are many dark places.
But still there is much that is fair. And though in all lands, love is now
mingled with grief, it still grows, perhaps, the greater.”
domingo, 19 de junio de 2016
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