hace un tiempo, enojadísima, grité al teléfono que me arrepentía de todo.
- ¿de verdad? - me preguntaron, y entre lágrimas puchereé un "sí".
me equivoqué.
porque aunque haya dolido el final, fueron años de mi vida en los que fui realmente muy feliz. y no creo que quiera cambiar cinco años hermosos por la posibilidad (?) de que hubiera salido de otra forma, de no habernos conocido.
asi que, si algún día encontrás esto, si me llegás a leer: no me arrepiento de nada y te agradezco de corazón todo lo que fuimos. porque el amor no puede doler. duele cuando se va. y eso ya es otra cosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario